Combatir la inflamación crónica: La clave de la prevención


¿Qué es la inflamación?

 

Todos hemos tenido inflamación aguda— un corte, una picadura de insecto, una quemadura, un esguince de tobillo, una reacción alérgica, una infección. Esa es la forma en que el cuerpo se protege a sí mismo. Los vasos sanguíneos cerca de la zona dañada se contraen y luego se dilatan para llevar más sangre a la zona, haciéndola enrojecer y calentar. El aumento en el flujo de sangre y de otros fluidos hace que la zona se hinche y acarree células inmunes y otros ingredientes para la regeneración del tejido. La inflamación debe romper tejido dañado o patógenos para que la zona se pueda curar. Conforme va sanando esa parte, disminuye la inflamación. Este proceso inflamatorio es muy importante para el sistema inmunológico y para nuestra supervivencia.

 

La inflamación crónica, o inflamación "silenciosa", funciona de manera diferente. No es una respuesta a una lesión repentina, sino más bien un proceso constante y de bajo nivel que dura varios meses o años. Uno no siempre se da cuenta cuando el cuerpo está teniendo esa disimulada hinchazón, pero sus efectos pueden ser devastadores. La inflamación crónica se ha identificado como un factor importante en el desarrollo de las principales enfermedades crónicas, incluyendo la cardiovascular y la diabetes tipo 2.

¿Qué causa la inflamación crónica? Se requiere de factores constantes y casi imperceptibles para mantener la inflamación latente. Estos pueden incluir aumento de peso, mala alimentación, exceso de entrenamiento, una vida sedentaria, persistentes toxinas ambientales (tabaco, alcohol, contaminación, etc.), falta de sueño, estrés crónico; así como cambios hormonales y envejecimiento. No se puede evitar una cierta cantidad de inflamación en aumento conforme avanza la edad, pero podemos tomar medidas para minimizar sus efectos.

 

La dieta anti inflamatoria

 

Uno de los factores más determinantes en la inflamación crónica es la obesidad abdominal. Incluso sólo un aumento en el  peso de dos o tres kilos puede aumentar los niveles de inflamación. Cuando las células de grasa son bombardeadas por una dieta alta en calorías, liberan proteínas que piden auxilio al sistema inmune, provocando así la inflamación. Adoptar una dieta antiinflamatoria es una de las mejores líneas de defensa. Lejos de ser una dieta de moda, la dieta antiinflamatoria requiere toda una vida de opciones saludables en la alimentación:

 

·        Abundantes cantidades de frutas y verduras frescas

·        Un mínimo de grasas saturadas y trans

·        Más fuentes de proteína magra con grasas saludables  

·        Buenas fuentes de ácidos grasos Omega-3

·        Granos integrales en vez de carbohidratos y azúcares refinados

·        Más especias en los alimentos como jengibre, cúrcuma, ajo y curry

 

Una dieta saludable es vital en la lucha contra la inflamación, pero hay otras opciones de estilo de vida que también pueden significar una gran diferencia: ejercicio, tener sueño de calidad, dejar de fumar y limitar el consumo de alcohol, por mencionar algunos.

 

Control de la inflamación a través de la suplementación

 

Los investigadores han identificado varias vitaminas, minerales, extractos y compuestos bioactivos en forma de suplemento que pueden ayudar a bajar la inflamació:

 

·        Las vitaminas A, C y E ayudan al cuerpo a prevenir el daño provocado por los radicales libres, los cuales pueden dañar los tejidos y desencadenar una respuesta inflamatoria.

·        Se ha demostrado que otro antioxidante, la Coenzima Q10, baja los niveles de una proteína clave de la inflamación en pacientes con enfermedad arterial coronaria.

·        Se comprobó que el extracto de semilla de uva y la L-carnitina bajaron significativamente los indicadores de inflamación en pacientes con diabetes.

·        La suplementación diaria con zinc en ancianos sanos bajó varios biomarcadores de inflamación.

·        Se ha demostrado que el Pycnogenol® reduce la inflamación, inhibiendo las enzimas vinculadas a muchas condiciones inflamatorias.

·        En un estudio de la Universidad de Illinois, los investigadores descubrieron que la lunasina bloquea el NF-κB, un eslabón en la cadena de eventos bioquímicos que desencadena la inflamación. La lunasina también redujo las proteínas de tendencia proinflamatoria.

 

Principales combatientes antiinflamatorios y dónde encontrarlos:

 

Nota: Si una persona es alérgica a alguno de estos alimentos, éste no le será útil para reducir la inflamación, más bien todo lo contrario.

 

En años recientes, los científicos han hecho muchos descubrimientos acerca de la inflamación. El estar conscientes de que la inflamación es la raíz de muchos problemas de salud, es la clave para la prevención. Podemos tomar medidas para limitar la inflamación para una salud óptima en el presente, y una prevención inteligente para el futuro.

 

Una nota del Dr. Carl: No hay necesidad de padecer de inflamación silenciosa.

 

A través de los años, los consumidores Relivianos han reportado una amplia gama de beneficios para la salud, y ahora la ciencia puede estar descubriendo el por qué. Resulta que la inflamación está asociada con muchos problemas de salud, y los nutrientes que reducen la inflamación pueden tener múltiples efectos benéficos.

 

Si puedes identificar factores estresantes de inflamación en tu vida, te recomiendo que le pidas consejo a tu médico y luego hagas lo necesario para resolverlos. Una prueba de proteína C reactiva de alta sensibilidad (hs-CRP), te puede dar una mejor imagen de los niveles de inflamación en tu cuerpo. Sin importar cuáles sean tus niveles actuales, adoptar un estilo de vida saludable hoy —que incluya hacer ejercicio, comer bien y tomar productos Reliv— te traerá beneficios en los años venideros. Tu cuerpo te lo agradecerá.


A tu salud,
Dr. Carl W. Hastings
Vicepresidente y Director Científico

 

Estas declaraciones no han sido evaluadas por la FDA (agencia certificadora de alimentos y fármacos de EUA). No se pretende que los productos Reliv sirvan para diagnosticar, tratar, curar o prevenir enfermedad alguna.